NetWard

La Revista del Colegio Ward

NetWard nació en el 2002, cuando nuestro país atravesaba tiempos muy difíciles. Decíamos entonces que nacía en la convicción de que "nuestra misión como educadores, y como escuela cristiana, es la de apostar fuertemente a la esperanza; es la de crear y viabilizar horizontes de posibilidad; es la de construir puentes y levantar barreras." Leer más...

Ciudadanía Mundial
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Ciudadanía Mundial

Editorial

Que las escuelas fueron creadas para enseñar ciudadanía, es una verdad histórica al menos en Occidente desde fines del siglo XIX. Junto con la constitución de los estados nacionales modernos fueron conformándose sistemas educativos nacionales, a la luz de leyes que les marcaban un norte y les daban un sentido requerido por la sociedad.

Que esa manera de entender la ciudadanía y la vida en democracia, hace tiempo, ha dejado de ser relevante para las sociedades modernas de fines de siglo XX en adelante, es otra afirmación verdadera que ha movilizado a cientistas sociales, educadores, gobernantes, organismos nacionales e internacionales a buscar respuestas.

No siempre las búsquedas son efectivas, porque encontrar respuestas supone formular buenas preguntas, lo que no siempre es tan sencillo, especialmente cuando estamos habituados a mirar un paisaje repetido que naturalizamos como si no hubiera otras alternativas posibles.

Conscientes de este fenómeno que define desigualdades increíbles entre quienes son supuestamente “iguales ante la ley” de una sociedad, la UNESCO viene trabajando en una nueva concepción de ciudadanía a la que ha llamado “mundial”, dado el marco de globalización e intercomunicaciones a nivel del globo que nos lleva a mirar e intervenir en aquello que va más allá de los bordes del propio país. A ello se suma la preocupación por la vida humana y natural en la Casa Común: el planeta Tierra, tan maltratado por estas ciudadanías y gobiernos que, crecidos al calor de la revolución industrial, han operado desde una concepción antropocéntrica de dominio sobre los recursos, descuidándolo y dañándolo.

La escuela debe involucrarse en esta cuestión e incorporarla como dimensión que atraviese la enseñanza de las disciplinas y las prácticas escolares. Porque, la institución escuela, es el laboratorio para ensayar la vida en sociedad: aprender a pensar críticamente, aprender a encarnar y practicar valores democráticos, aprender a leer lo que los medios y las redes nos presentan como falsas noticias o posverdades, aprender a convivir con los otros y otras diferentes, aprender que somos interdependientes, como humanos, como países, y tanto, tanto más.